February 11, 2010

ALEXANDER MCQUEEN

Bueno aparentemente la noticia dió vuelta al mundo y  es imposible no escribir sobre lo sucedido.
Alexander Mcqueen ha muerto y se lleva el inmenso talento que lo caracterizó.

Quienes hemos crecido viendo y admirando sus colecciones esto es una terrible pérdida, es una pena que clava en nuestras mentes difícilmente de borrar...
 Tanto talento impregnado en sus prendas es el mayor placer que nos ha podido brindar.

Yo estudiante de diseño por el año 2005, era tal mi sorpresa al ver tanto despliegue de texturas, cortes y magnificas puestas en escena que me hacian delirar, mágicamente el sabía transformar la pasarela cada temporada que era imposible de no esperar.
Nos cuesta creer su partida, no es ajena y ahora dedico este espacio y este hecho para comunicar un sentimiento que ronda mi ser tan confundido a tal explicación.
Hace semanas vengo preguntadome
cual será el
último pensamiento de un suicida?
que te lleva a tomar dicha decisión?
Pues es muy amplio y complejo determinarlo, es más fuerte que mil palabras y mil consejos de las personas que te quieren y protejen, siento naúseas cada vez que lo imagino, despierto...
4 am, 5 am y pienso nuevamente, no puedo dormir, sueño con muertos, me estan llamando?
o quieren comunicarme algo, quizás es mi obsesión por descubrir aquello que no entiendo,
6 am y ya no puedo dormir más, los pájaros del alba se comunican, empiezo a ver la luz y es la hora
más dulce para cometer tal hecho, ya todo iluminado, te ruborizas ante tanta calma que ya no puedes ni controlar,
para mí es como aprender a dejar cierta vanidad volar.

Ahora no hay nada más que pensar, volver a empezar en algún lugar, en algún lugar donde no haya más soledad.

Dedico este post a este genio que me deslumbró, me inspiró, pues aquella colección en tonos pasteles para la temporada Spring 2005
la cual estudié y que ya proclamaba un tipo de cuello que ha sido referente de muchos últimamente, esa misma colección y muchas otras por delante fueron genialidades que solo un maestro como Lee podía enseñarnos.





Hasta cuando nos volvamos a encontrar.